Un casting es la primera impresión que la agencia y el cliente se llevan de ti, y con frecuencia se decide en los primeros dos minutos. Aquí va lo que realmente importa.
Antes del casting
Investiga qué tipo de proyecto es: un comercial de TV, una campaña de moda o un evento corporativo piden presencia distinta. Lleva ropa sencilla y entallada (nada de estampados grandes ni logos visibles) para que se aprecie tu figura y postura sin distracciones. Si el casting pide fotos previas, entrega imágenes recientes y sin filtros — la peor sorpresa para un cliente es que la persona en el casting no se parezca a sus fotos.
El día del casting
Llega diez minutos antes, no una hora antes ni tarde. Lleva tu book o portafolio impreso o en tablet, aunque ya lo hayas enviado digitalmente. Preséntate con tu nombre completo, tus medidas si te las piden, y responde con seguridad — nadie espera que actúes o poses de forma perfecta en un casting, esperan ver tu potencial.
Errores que descartan candidatos
Llegar tarde sin avisar, cambiar tu apariencia radicalmente entre las fotos enviadas y el día del casting (corte de cabello, tinte, tatuajes nuevos sin avisar), y mostrar mala actitud con el equipo de producción — incluso si no eres seleccionado, cómo te comportas queda registrado para futuras oportunidades.
Después del casting
No todos los castings se ganan, y eso es normal incluso para talento con experiencia. Lo que sí controla tu agencia es mantener tu book actualizado y tu disponibilidad clara, para que cuando llegue el proyecto correcto, estés listo.